13 abr 2020

SEMANA SANTA 2020

No cabe duda de que este año la Semana Santa será inolvidable. Podemos decir que, casi todos, la hemos vivido de puertas para adentro. Una cuaresma marcada por las privaciones que nos ha impuesto la emergencia sanitaria que atravesamos. Hemos celebrado la pasión, la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo solos, pero unidos en una comunión profunda con nuestro sacerdote y demás fieles de nuestras feligresías.

Gracias a las nuevas tecnologías, hemos podido participar de las celebraciones de esta Semana Santa que nuestro párroco ha retransmitido por las redes sociales. Templos vacíos, ritos reducidos a su mínima expresión. Una forma insólita a puerta cerrada, pero cuyo mensaje permanece inmutable a pesar de la dureza de las circunstancias, y que cala con ímpetu en lo más hondo de los corazones de la humanidad: Jesús resucita siempre y Dios es fiel, no nos ha dejado solos.

Una Semana Santa en la que Dios nos ha abierto los ojos ante la debilidad humana y la fugacidad de los bienes materiales y, a la vez, nos recuerda que la Semana Santa está muy viva. Nuestros sentimientos y emociones, nuestras promesas y tradiciones que no han sido manifestadas este año en los actos y procesiones, verán la luz cuando acabe este confinamiento.

IMÁGENES DE LAS DIVERSAS CELEBRACIONES OFICIADAS POR EL PAPA FRANCISCO